¿Es PAIS el partido de los evangélicos?

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Liderados por el abogado José Alberto Álvarez, el Partido Alternativa Independiente Social (PAIS) que mantiene la condición de “partido en formación”, ha sido catolgado por algunos medios de comunicación como el partido de los evangélicos debido a que algunos de sus dirigentes son pastores de templos cristianos, como es el caso de Orlando Quintero (Templo La Unción en Milla 8) y Horacio Freeman (Tabernáculo de Santidad en Veraguas), entre otros.

Álvarez, señaló que PAIS no es el partido de los evangélicos, cuando se refirió al movimiento en declaraciones dadas a un medio local en 2017 y su recolección de firmas parece confirmar que la comunidad evangélica no ve a la nueva organización política como su representante  pese a estar apoyado por pastores.

Incluso, el famoso evangelista puertorriqueño Jorge Raschke en una visita a Panamá cuestionó la idea de mezclar los pulpitos cristianos con los intereses políticos, haciendo énfasis en que un cristiano puede participar en política pero no aprovechar su condición de ministro para obtener poder político.

Se estima que hay en Panamá más de un millón trescientos mil cristianos evangélicos, pero PAIS no ha logrado alcanzar los 37 mil inscritos, uno de los requisitos de constitución para los nuevos partidos políticos.

Pese al gran debate sobre matrimonio igualitario, PAIS no ha logrado que las fuerzas conservadoras se unan a su movimiento, pese a declararse pro-familia, lo que indica una desconexión de este grupo político con quienes podrían ser su mayor capital político; la comunidad cristiana evangélica.

En la historia panameña, el único movimiento político conservador que abanderó la comunidad evangélica fue el Movimiento de Unidad Nacional (MUN), debido a que se fundamentaba en los principios y valores protestantes, algo muy similar al Partido Demócrata Cristiano que representó la doctrina católica en un entorno político.

Un elemento que podría contribuir al fracaso en la inscripción de PAIS, es la reciente aparición del movimiento Acción Democrática Nacional (ADN), cuyo principal líder es el empresario evangélico Rolando Hernández, ex ejecutivo de la Alianza Evangélica de Panamá, que también ha solicitado al Tribunal Electoral la autorización para formar un nuevo colectivo político, pero que a diferencia de PAIS no tiene ningún pastor en su junta directiva provisional.

ADN reúne empresarios y profesionales católicos, judíos y de diferentes creencias, que buscan a través de un paquete de propuestas, consolidar fuerzas sin distingo de religión que se identifiquen con principios y valores éticos, apostando a la unión de los movimientos conservadores en Panamá.

El desfile de políticos por las iglesias protestantes en fechas cercanas a las elecciones no faltará, más ahora cuando un debate de principios cristianos puede polarizar la elección de 2019, que pinta un escenario donde la convergencia de las fuerzas conservadoras pueden definir quién será el próximo Presidente de la República.

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